El aceite de argán proviene de Marruecos y tiene numerosos usos tanto en cocina como en cosmética. Este aceite se obtiene de la nuez del árbol arganier o argania, de ahí su nombre. Es un aceite muy aromático.
Se usa fundamentalmente para aliñar ensaladas, verduras, cuscús o para pescados blancos. No se suele utilizar para freir alimentos ya que no soporta las altas temperaturas y su precio suele ser elevado, rondando los 70 euros por litro. Este precio tan alto se explica porque el árbol del que procede crece a un ritmo muy lento y tarda unos 5 años en dar su fruto. Además, pasa por un minucioso proceso de elaboración artesanal.

El aceite de argán es muy sano, ya que tiene contenidos de ácidos Omega-6 y Omega-9 y un contenido bajo de colesterol, además mejora la salud cardíaca en general. Es bueno para la digestión y contra la artritis.
Además de en la cocina, el aceite de argán se utiliza también en cosmética. Esto se debe a que tiene una alta capacidad hidratante tanto para la piel como para el cabello. Este aceite es capaz de mejorar la calidad del cabello y favorecer el crecimiento de las uñas.
