El ratatouille es un plato típico de Francia, concretamente de la región de la Provenza y de Niza. Este plato consiste en un guiso de verduras al horno, muy sencillo de preparar. Por compararlo con la gastronomía española, este plato se parecería a un pisto manchego, pero la diferencia principal es que el ratatouille se termina horneando.
Los verduras que se utilizan principalmente para elaborar este plato son berenjenas, pimientos, calabacín y cebolla, aderezadas con ajo, diferentes hierbas y aceite de oliva, lo que le da un aroma muy característico.
Para prepararlo, hay que guisar en aceite de oliva tomates, pimientos, ajo, cebolla, berenjena y calabacín, cortados en finas láminas. Los profesionales recomiendan que el guiso de las verduras se haga cada una individualmente. Una vez hecho esto, se aromatiza el guiso con diferentes hiervas provenzales. El mejor momento para consumir el ratatouille es el día después de prepararlo, una vez las verduras hayan reposado. A la hora de montar el plato se suelen colocar las láminas de verdura en forma de escalera de caracol.

El ratatouille suele servirse como guarnición de algún plato de carne o pescado, pero también puede hacer las veces de primer plato. Además, puede servirse tanto frío como caliente. Puede utilizarse también como relleno de tortillas y de empanadas.
Al ser una receta cuyos ingredientes principales son hortalizas, el mejor momento para preparar este plato es el verano, ya que es cuando mejor calidad tienen estos productos, aunque en la actualidad se puede consumir en cualquier época del año.
Este plato es una buena opción para comer saludable, ya que tiene una gran cantidad de nutrientes y es bajo en calorías. Además, para suplir la posible falta de proteínas del plato, puede acompañarse de pollo, de carne o de pescado para completar su valor nutricional. También se puede servir con pasta o arroz para hacerlo más saciante.
A continuación os dejamos un vídeo en el que nos explican cómo hacer ratatouille en casa.
