El macaron es una galleta tradicional de Italia y de Francia. Consisten en pequeños pasteles elaborados con dos galletas y crema entre ambas. Sus ingredientes principales son almendra molida, azúcar glas y clara de huevo. Estos pequeños pasteles no se distinguen únicamente por su sabor sino también por sus variados y llamativos colores.
Surgieron en el siglo XVI en Italia, y en sus orígenes eran galletas de merengue de base plana. No fue hasta finales del siglo XIX que se comenzaron a unir las dos tapas con los diferentes rellenos de mermeladas y mantequillas. Con los ingredientes principales que son azúcar, almendra molida y clara de huevo, se elaboran las galletas, con una textura crujiente. Después se montan las dos mitades rellenándolas con crema de diferentes sabores, tales como chocolate, vainilla o frutas.

El macaron se puede hacer de numerosos sabores, y es uno de los postres favoritos para cualquier ocasión tanto en Francia e Italia como en otros muchos países. Aunque antiguamente estas pastas se limitaban a un solo sabor, hoy en día hay innumerables combinaciones de sabores y masas.
Las pastas se suelen aromatizar tradicionalmente con vainilla, chocolate, café, avellanas, fresas o pistachos, pero hoy es habitual que cada pastelería se especialice en sus aromas y sabores e innove constantemente tanto en la masa como en la crema, dando así nuevos sabores de macarons como rosas, canela o limón.
En París y otras grandes ciudades como Nueva York, dedican el día 20 de marzo a los macarons, y muchas pastelerías regalan estas pastas con intención de dar a conocer mejor el producto y llegar a un mayor número de personas.
A continuación os dejamos un vídeo en el que nos explican cómo preparar macarons en casa.
